Angélica Huc

Statement

Mi práctica artística atraviesa pintura, dibujo, collage, video, instalación y performance para pensar el cuerpo, el tiempo, el espacio y el valor a partir de la repetición, la serie, la reducción y el reflejo.

“No me interesa cerrar mi trabajo en un solo lenguaje. Me interesa cómo una misma duda cambia de soporte y sigue preguntando.”

Trabajar en series me ha permitido volver a los materiales desde distintos puntos de vista. Hay piezas que empiezo en 2018 y termino ahora. 

Vuelvo porque yo atravieso otras cosas y los objetos también. 

Porque pasa el tiempo, porque me relaciono distinto, porque ya hay lejanía entre lo que hice y lo que puedo hacer ahora. La relación con el mundo, con el otro y conmigo siempre es distinta.

Trabajo con una unidad hasta que se transforma. Viene de objetos que me atraviesan: cotidianos, de memoria, de valor. Una púa de guitarra, un autito de piñata, mi nombre escrito, un billete. Los rompo, los escaneo, los espejo. De ahí salen imágenes como manchas, como test, como recorridos.

Los alejo de su origen, aunque guarden con insistencia alguna cualidad inherente a ellos. 

Pongo una pieza al lado de otra para construir y reorganizar el material, porque solo en la relación entre ellas aparece lo nuevo.

El texto también es materia: lo escrito, repetirlo, partirlo, modificar sus tamaños. Parto palabras directamente jugando con su sentido, o una frase que complete la idea y otras veces la acción le da sentido. Es tiempo como construcción de entorno, de planos, de individuos y de sus relaciones en el espacio.

El cuerpo también es material. En mis performances trabajo con acciones repetitivas y de duración.

Acciones cotidianas llevadas al límite hasta que se vuelven ritual.

Y el ritual y la espera también son materiales. Me interesa la duración, sostener la mirada, y que el espectador quede adentro: en la serie, en el loop, habitando la imagen.

Lo dual está en el encintado: el positivo y el negativo, lo que cubro y lo que dejo. En la veladura está la memoria: no borro el color, lo tapo y queda atrás, apagado. El color sigue ahí, pero ya no grita. 

Las texturas del papel dan capas y profundidad.

Busco el monocromo para que el ojo se quede en la textura, en el borde, en cómo está hecho.

Me interesa el espacio que aparece en el papel. Doblar me da aire. Coser un papel con otro sin juntar los bordes me da espacio. El pliegue, la costura y la separación también construyen la imagen.

Trabajo por capas, con encintado, gesso acrílico blanco, hilo, témpera y acrílico. El encintado para mí es decisión: marca el aquí sí y el aquí no. Construye el positivo y el negativo. El gesso lo uso como materia: ponerlo produce otra textura y otra superficie, hunde o levanta. Uso el hilo como materia y como recorrido.

Trabajo con objetos que perdieron su función y su valor comercial, y les doy otra vida. Los repito hasta convertirlos en patrón, en manto, en mampara, en un círculo de luz.

Trabajo con la proyección y el reflejo. Duplico la imagen, la uso en sentido inverso, la repito, la multiplico, la amplío o la reduzco. Volteada, en espejo, en loop. No busco que el espectador encuentre un número. Busco movilizar la forma. Me interesa esa dificultad en el observador: que vea la forma moverse mientras yo solo la repito.

Trabajar en series me ha permitido volver a los materiales desde distintos puntos de vista. Hay piezas que empiezo en 2018 y termino ahora. 

Vuelvo porque yo atravieso otras cosas y los objetos también. 

Porque pasa el tiempo, porque me relaciono distinto, porque ya hay lejanía entre lo que hice y lo que puedo hacer ahora. La relación con el mundo, con el otro y conmigo siempre es distinta.

Trabajo con una unidad hasta que se transforma. Viene de objetos que me atraviesan: cotidianos, de memoria, de valor. Una púa de guitarra, un autito de piñata, mi nombre escrito, un billete. Los rompo, los escaneo, los espejo. De ahí salen imágenes como manchas, como test, como recorridos.

Los alejo de su origen, aunque guarden con insistencia alguna cualidad inherente a ellos. 

Pongo una pieza al lado de otra para construir y reorganizar el material, porque solo en la relación entre ellas aparece lo nuevo.

El texto también es materia: lo escrito, repetirlo, partirlo, modificar sus tamaños. Parto palabras directamente jugando con su sentido, o una frase que complete la idea y otras veces la acción le da sentido. Es tiempo como construcción de entorno, de planos, de individuos y de sus relaciones en el espacio.

El cuerpo también es material. En mis performances trabajo con acciones repetitivas y de duración.

Acciones cotidianas llevadas al límite hasta que se vuelven ritual.

Y el ritual y la espera también son materiales. Me interesa la duración, sostener la mirada, y que el espectador quede adentro: en la serie, en el loop, habitando la imagen.

Lo dual está en el encintado: el positivo y el negativo, lo que cubro y lo que dejo. En la veladura está la memoria: no borro el color, lo tapo y queda atrás, apagado. El color sigue ahí, pero ya no grita. 

Las texturas del papel dan capas y profundidad.

Busco el monocromo para que el ojo se quede en la textura, en el borde, en cómo está hecho.

Me interesa el espacio que aparece en el papel. Doblar me da aire. Coser un papel con otro sin juntar los bordes me da espacio. El pliegue, la costura y la separación también construyen la imagen.

Trabajo por capas, con encintado, gesso acrílico blanco, hilo, témpera y acrílico. El encintado para mí es decisión: marca el aquí sí y el aquí no. Construye el positivo y el negativo. El gesso lo uso como materia: ponerlo produce otra textura y otra superficie, hunde o levanta. Uso el hilo como materia y como recorrido.

Trabajo con objetos que perdieron su función y su valor comercial, y les doy otra vida. Los repito hasta convertirlos en patrón, en manto, en mampara, en un círculo de luz.

Trabajo con la proyección y el reflejo. Duplico la imagen, la uso en sentido inverso, la repito, la multiplico, la amplío o la reduzco. Volteada, en espejo, en loop. No busco que el espectador encuentre un número. Busco movilizar la forma. Me interesa esa dificultad en el observador: que vea la forma moverse mientras yo solo la repito.